Los tóxicos Alteradores Hormonales en nuestro Hábitat (III)

En anteriores post, publicados en febrero y abril, expusimos el problema de los contaminantes hormonales y sus peculiares características, efectos y funcionamiento, así como su presencia en materiales de construcción y equipamiento comunes en la mayoría de los hogares.

Vivimos y convivimos con estas sustancias tóxicas en nuestro entorno, permaneciendo horas en su compañía y contacto. No es de extrañar que sus efectos sean cada vez más visibles en la salud pública de la población; problemas de fertilidad y fecundidad, adelanto de la pubertad, desórdenes del desarrollo neurocognitivo, cáncer, diabetes y obesidad, etc.

Sin embargo, es posible reducir e incluso evitar la presencia de los contaminantes hormonales en nuestro hábitat; es cuestión de cuidar los materiales de acabado interior y de equipamiento que existen en nuestros hogares y puestos de trabajo. Podemos dar un gran paso en favor de nuestra salud si no metemos al enemigo en casa; puede costar un esfuerzo el cambio de hábitos, pero es algo posible y numerosos ejemplos lo atestiguan.

Las alternativas que nos ofrece la Bioconstrucción son esenciales en esta tarea; en ello profundizamos a continuación.

dscn5920_

Comencemos desde abajo

Ciertas tipologías de suelos son emisoras de contaminantes del aire, que ascienden debido a las corrientes y acabamos respirando. Si las condiciones de ambiente interior son favorables (altas temperatura y humedad), las emanaciones son mayores y el problema se agrava.

Las moquetas suelen ser fuente de una variada gama de contaminantes, comenzando por los pegamentos que se usan en su base, los biocidas que se le aplican en muchas ocasiones, los retardantes de llama, sustancias perfluoradas o ftalatos (plastificantes); eso por no hablar de problemas de acumulación de polvo y partículas, que en sí no son alteradores hormonales, pero los pueden contener. Por todo ello, las moquetas no serían aconsejables, aunque pueden ser sustituidas por otros pavimentos cálidos como la madera en forma de tarima o de parquet flotante.

No sólo es necesario utilizar materiales nobles, sino que hay que cuidar especialmente los tratamientos que se aplican, sustituyendo barnices de poliuretano, aceites minerales, betunes o pegamentos para parquet por barnices, lasures o aceites naturales sin tóxicos.

Jpeg

Pavimentos como los suelos continuos de PVC son altamente emisores de plastificantes al ambiente, y de las peligrosas dioxinas en caso de incendio. Pueden ser sustituidos por suelos de linóleo, un material natural fabricado a base de aceite de lino mezclado con harina de madera o polvo de corcho, con gran resistencia al uso, muy limpio y cálido. Existe una variada gama de suelos continuos de cal, tierra o incluso yeso natural que pueden ser alternativa al PVC.

Todavía existen baldosas que contienen metales pesados (plomo o cadmio), especialmente problemáticas en obras de rehabilitación, cuya alternativa más segura serían las baldosas de barro cocido, baldosas hidráulicas o piedra natural.

Las paredes y techos que nos envuelven y cobijan

Existen infinidad de tipos de pinturas, barnices, lacas, adhesivos, colas y otros productos con una gama muy variada de componentes, que pueden ser más o menos tóxicos. En la mayoría de los casos son COVs (Compuestos Orgánicos Volátiles), cuya emanación dura el periodo de secado, que puede llegar a varios meses máximo.

Sin embargo, también los Compuestos Orgánicos Semivolátiles están presentes en muchos productos como pegamentos, espumas contra incendios, surfactantes en tapizados, incluso en pinturas y barnices. Estos compuestos pueden emanar durante muchos años, por lo que resultan más críticos.

Existen numerosas alternativas para estos acabados con productos naturales y saludables. En el caso de las pinturas, se pueden recomendar las de cal, silicato, arcilla, o caseína, quizás las más utilizadas en Bioconstrucción. Existe también una variada gama de colores en pigmentos naturales que se pueden utilizar como aditivos a estas pinturas.

dscn5925_

Para tratamientos de madera, que puede recubrir paredes y techos, la alternativa sería los aceites secantes naturales (con aceite de linaza) e imprimaciones, ceras, lasures o barnices de aceites de resina natural.

Aunque quizás la primera alternativa, en la lógica del decrecimiento, sería prescindir de productos de acabado, dejando vistos los revoques de tierra o cal con su color (claro que también existen pigmentos naturales para la última capa, la más fina y de textura lisa).

Los disolventes aromáticos, clorados o halogenados o el glicol pueden sustituirse por disolventes naturales; el agua, aceites etéreos (de cítricos, por ejemplo), aceites esenciales vegetales, alcohol…

También existen hidrorrepelentes naturales sobre morteros en base a aceite de linaza, silicato potásico y otros; ejemplo de ello es la técnica del tadelakt, cada vez más utilizada para baños y cocinas. Estas técnicas podrían sustituir a las sustancias perfluoradas en impregnaciones, ceras, pinturas o barnices.

Para techos, merece una mención especial las placas de virutas de madera aglomeradas con magnesita, que libres de tóxicos aportan unos techos absorbentes acústicos de calidad.

imagen2-de-embarro

 

 

 

 

 

 

Fotografía cedida por Embarro

Los ocultos materiales de aislamiento térmico y acústico

En cuanto a alteradores hormonales se refiere, debemos fijar la atención en los aislamientos de estireno (poliestireno) y de poliuretano, que contienen isocianatos (ya sea en placas o espumas). Existen numerosos productos para aislamiento térmico sin sustancias tóxicas, como la fibra de madera, corcho, paja, cañamiza… Ciertos materiales tienen capacidad de absorción de sonido y vibración, resultando muy útiles para el aislamiento acústico, como la manta de cáñamo y el lino.

Aunque profusamente utilizados en Bioconstrucción hasta la fecha, habría que limitar el uso de ciertos materiales que requieren tratamientos fungicidas o insecticidas como la lana o la celulosa, por la necesidad de la adición de sales de bórax, recientemente investigadas como posible disruptor endocrino.

img_7380

Nuestros compañeros de viaje, que llegan y se van; carpinterías, mobiliario y tapizados.

No sólo en la construcción, sino en el equipamiento de nuestros interiores está la clave de un ambiente interior sano.

Ya podemos intuir que habría que prescindir de todo lo que sean plásticos o PVC; en condiciones de calor y radiación solar directa la emanación de ftalatos o plastificantes está asegurada.

La opción más sensata es recurrir a la madera, pero nunca en base a productos que utilicen colas (como los tableros aglomerados), ya que éstas contienen tóxicos como el formaldehído e isocianatos, además de presentar tratamientos insecticidas y fungicida o retardantes de fuego; mejor recurrir a la madera maciza o, secundariamente, a tableros tricapa o contrachapados.

img_7366

Como ya hemos visto, los tratamientos de la madera pueden convertir este material natural en una fuente de tóxicos en el aire. Mención especial podrían recibir los muebles antiguos y valiosos, frecuentemente tratados profusamente con peligrosos biocidas (permetrina, lindano, PCP), especialmente cuando se desconoce su origen.

Un problema de estas últimas décadas está siendo los tratamientos con retardantes de llama, a base de compuestos bromados. Ciertamente cumplen su función de impedir la llama en caso de incendio, pero al alto coste de contaminar el ambiente interior durante toda su vida útil y de producir peligrosos humos sustitutivos de la llama. Son habitualmente aplicados a todo lo que se pueda quemar; alfombras, colchones, tapicerías, textiles, plásticos…

La recomendación sería prescindir de todo tratamiento con ignifugantes o biocidas, así como con sustancias perfluoradas (impermeabilizantes, antiadherentes…) y contrarrestar con un ambiente interior adecuado, sin altas humedades, ventilado y con unas condiciones de limpieza e higiene adecuadas. Algunos materiales textiles alternativos pueden ser las fibras naturales como el cáñamo, lino, seda, sisal, algodón o kapok.

img_7389

Los últimos en aparecer; iluminación y equipos electrónicos

Objetos como ordenadores, monitores, teléfonos o impresoras ya tienen su lugar en los hogares, aunque también han llegado con su carga de toxicidad, particularmente retardantes de llama bromados, plastificantes o bisfenol-A. No tenemos muchas posibilidades de optar por equipos libres de estas sustancias, aunque sí de limitar su contenido; la Normativa RoHS restringe la utilización de determinadas sustancias peligrosas y debemos comprobar si nuestros aparatos la cumplen. Sin embargo, la ventilación cotidiana de los lugares ocupados por equipos electrónicos sigue siendo fundamental.

No es difícil sustituir los cables eléctricos de PVC por los nuevos cables libres de halógenos, ni tampoco las preocupantes y peligrosas lámparas de bajo consumo por otros sistemas de iluminación como LED, halógenos o bombillas incandescentes. Efectivamente, la introducción del mercurio que portan las lámparas fluorescentes (incluidas las de bajo consumo) en los hogares de una forma masiva ha sido una verdadera involución en cuanto a la exposición de la población a los contaminantes hormonales, y un claro ejemplo del poder del lobby químico.

haurdunaren-irudia

Para saber más…

En estos post sobre contaminantes hormonales nos hemos centrado en su presencia en el ambiente interior. Sin embargo, la exposición de la población a estos tóxicos también se produce por la alimentación, bebida, piel… es decir por el consumo de multitud de productos no seguros.

Durante las próximas semanas, del 17 de Febrero al 4 de Marzo de 2017, se realizarán las “Jornadas sobre Contaminantes Hormonales; su implicación en la Salud y en el Medio Ambiente”, en Estella – Lizarra (Nafarroa), organizadas por el Ayuntamiento conjuntamente con Ekologistak Martxan, y con el apoyo del IEB y del Gobierno de Navarra.

En las mismas participaremos miembros de BIHHO, de la mano del IEB, así que os animamos a acudir especialmente si sois profesionales de la educación, salud, alimentación/cocinas, limpieza o jardinería.

Así pues, nos vemos en breve…

Silvia de Santos García

Miguel Martínez de Morentin Morrás

Miembros de grupo BIHHO, Mediciones de Radiaciones, Tóxicos y Contaminación Microbiológica en el Hábitat.

Más info en:

Anuncios

Acerca de mikelbioeraikuntza

Arquitecto, Máster en Bioconstrucción y Medidor de Biohabitabilidad por IEB/IBN
Esta entrada fue publicada en Artículos y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Los tóxicos Alteradores Hormonales en nuestro Hábitat (III)

  1. Pingback: CONSEJOS PARA UNA LIMPIEZA SALUDABLE | BauBioBlog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s